Que la distancia entre Córdoba/Sevilla y Barcelona, me haya acercado más a mi hermano que nunca.
jueves, junio 20
martes, junio 18
13 días
- Para terminar este jodido curso.
- Para comenzar mis vacaciones.
- Para estar en el campo con todos mis amores reunidos.
- Para dar paseos con la bici al anochecer.
- Para comer en chinos, mexicanos, italianos, tapas...
- Para bañarme en la piscina y tostarme al sol.
- Para no tener preocupación alguna.
- Para empezar "The wire".
- Para levantarme temprano pero por placer.
- Para tirarme en el césped con mi negri y ver pasar la vida en esos ojos verdes.
- Para ir a Ikea sin ningún motivo.
- Para ir a Sevilla por la noche al Alcázar, teatro, conciertos...
- Para empezar a leer esa larga lista de libros.
- Para olvidarme de Córdoba durante tres meses.
- Para que quede mes y medio para mis primeras prácticas.
- Para ir a la playa y estrenar mi nueva casa.
- Para comer romanitos.
- Para hacer helados, galletas, bizcochos y demás dulces.
- Para pasar calor.
- Para verano.
viernes, mayo 24
Quiero aprender a debatir sin imponerme sobre los demás, sin ser cabezona ni faltar el respeto. Aceptar las opiniones ajenas y respetarlas (siempre en la medida de lo posible). Porque para mi ese es uno de mis defectos, demasiado cabezona para todo. Pero es gracioso que la mayoría de las cosas me la pelan y que para la gente soy una tía despreocupada.
Despreocupada un viernes noche. 1:07 am. Quique de fondo. Mini en mano. Viendo los remolinos de la combustión. Una loca quitándose vellos. Alucinada con él.
Silbándote en la oscuridad.
lunes, abril 29
Felicidad post-infecciosa. Sólo necesitaba coger a mis gatis y achuchurrarlos contra el corazón. A pesar de que un trocito se me haya ido a Barcelona...
lunes, abril 22
domingo, abril 21
Desde ayer...
... experimento una nueva sensación. Un vacío en el pecho que me ocluye cuando pienso en ti. Me siento alejada de ti, pero no sólo por los 140 km que nos separan. Emocionalmente alejada de ti. Compartiendo un ¿quéhashechohoy? o ¿quéestásviendo?, no es suficiente para mí. Me da miedo alejarme más y más, me agobio y me falta el aire. Respiro hondo pero no logro controlarlo. Tengo la sensación de que estás corriendo mil veces por delante de mí y yo no puedo alcanzarte. Tú creces investigando ideas nuevas y yo me encierro en mi habitación con mis enfermedades y diagnósticos. Supongo que también es que yo estoy un poco más sensible (como el ELISA), pero me da miedo que un día te canses de mi porque yo no pueda darte lo que buscas en la vida. Me jode infinitamente estar pensando en ello, me jode que sea tan gilipollas para pensar en esto, pero es así. De verdad siento desde hace unos meses que me están absorbiendo, y lo peor es que yo estoy dejándome absorber. Necesito una conversación decente, de algo que no sea relacionado con la veterinaria, algo que me haga pensar de verdad, y no memorizar síntomas.
Las enfermedades infecciosas me están quitando la vida... pero literariamente hablando. Intento buscar una foto bonita para poner aquí acorde con el texto... y sólo encuentro cerdos mutilados por microorganismos o pollos tumefactos. ¿Llegaré al jueves? Y lo peor... ¿todo este esfuerzo valdrá para una mierda? Profesionalmente hablando desde luego que no. De ese examen que hice en febrero, el 90% de la información ya está borrada... no quiero pensar cuando llegue julio qué habré retenido en mi pequeño cerebro.
Lo peor de todo es que la mayoría de estas enfermedades la ha creado el propio hombre con esos sistemas de explotación que tiene.
En fin, nos vamos (mis neuronitas y yo) a estudiar PRRS.
Lo peor de todo es que la mayoría de estas enfermedades la ha creado el propio hombre con esos sistemas de explotación que tiene.
En fin, nos vamos (mis neuronitas y yo) a estudiar PRRS.
jueves, abril 4
Soñé con un nuevo mundo,
En el que danzaban los animales
Sin peligro de caza.
En el que todas las armas
No suponían ninguna amenaza.
En el que ningún tipo de oro
Manchaba a la humanidad.
En el que no había murallas
Y en él reinaba la paz.
En el que se respiraba respeto,
Tolerancia e igualdad.
En el que no parabas de reír
Y tenías total libertad.
En el que moría la pobreza
Y con ella la hipocresía.
En el que las calles sonaban a rock
Y las aguas se empapaban de poesía.
En el que se ayudaba al medio
Y el quemar era una cruel manía.
En el que no existían reyes
Y ningún dios te poseía.
En el que el niño no trabajaba
Y la música lo consumía.
En el que la
Luna te miraba
Y con unas escaleras a ella subías.
En el que hablabas con las estrellas
Y el Sol te iluminaba cada día.
En el que las guerras no asustaban
Y solo en películas aparecían.
En el que el viento soplaba a tus pies
Y en él las desiertas playas te envolvían.
Muchos pensarán que mi mundo es una utopía,
Pero nada es fácil cuando hablamos de la vida.
Una vez alguien me dijo que soñar con lo soñado
Es algo demasiado complicado,
Y también que vivir lo soñado
Es algo que pocos han logrado.
Llamadme ilusa, soñadora, irreal…
Pero sé que juntos lo podemos lograr,
Por eso hay que reivindicar y luchar,
Y así al próximo amanecer,
Nuestro propio mundo aparecerá.
22-08-2006
Encontrar cosas como estas de cuando tenía 14 añitos, no tiene precio...
Cosas que no me gustan
- Que la gente arrastre las zapatillas.
- El café.
- RENFE.
- Adele y todas sus imitadoras, os podéis ir al infierno.
- Vestir de un solo color.
- Estudiar la mañana antes de un examen.
- La coliflor.
- La televisión (descontando las series y programas que veo).
- El avance desmesurado de la producción animal (los animales son animales, no máquinas).
- Viejas que se cuelan en la cola del supermercado.
Cosas que me gustan
- Cocinar cualquier tipo de dulce (menos cualquiera que lleve cabello de ángel o dulce de membrillo)
- Escuchar música así.
- Estudiar en la cama.
- Los pañuelos y bufandas.
- Desayunar un colacao fresquito.
- Cualquier DIY.
- Los peluches de animales.
- Las pegatinas.
- Pasear sola escuchando música.
- Jugar con mi pelo (y cortármelo).
- Ver fotos de gatitos.
viernes, marzo 29
Llevo 8 meses en globo, suspendida entre colores, sonido y amor.
Aquí el miedo a veces es tan intenso que subo a la luna, compro caramelos.
Cientos de estrellas haciendo olvidar inconfesables historias que no puedo contar.
He cambiado, ya no soy como antes, me han salido en los ojos dos flores gigantes.
Esta tarde quiero hacerme el amor, sentir como antes... los rayos del sol.
Aquí el miedo a veces es tan intenso que subo a la luna, compro caramelos.
Cientos de estrellas haciendo olvidar inconfesables historias que no puedo contar.
He cambiado, ya no soy como antes, me han salido en los ojos dos flores gigantes.
Esta tarde quiero hacerme el amor, sentir como antes... los rayos del sol.
jueves, marzo 28
miércoles, marzo 27
Mini resumen de los últimos meses...
Más guapo y genial cada día.
Bizcocho multicolor... mmm
Tijuana rana andale!
Estudios y gatos... son palabras inseparables.
THE LYON KING IS HERE!
Despertares... y nuevo cuarto.
Estudiar...
Unas poquitas de pastas...
Y minimuffins de Coca Cola...
¿Por qué no mis primeros cupcakes?
Y más estudiar...
Pero descansando haciendo brownies.
Y jugando al Memory!
A veces...
Aunque el mundo te obligue a estudiar, tu cabeza necesita escuchar música y estar con el hombre de tu vida. Mi filosofía de vida es que hay que hacer ciertos sacrificios, pero no estar todo el tiempo obligada. Si no me apetece estudiar, pues no se estudia.
Siento que hoy creceré más como persona al escuchar a Marwan que al aprender cómo funciona un microondas... y eso me hace sentir bien. Porque informarme de cómo el mundo se está fragmentando es más importante que una asignatura.
Escrito sobre el 16 de febrero...
Resultado de la experiencia: un 7 en Tecnología y bioquímica de los alimentos.
O tengo mucha suerte siempre, o mi filosofía no va del todo mal...
Siento que hoy creceré más como persona al escuchar a Marwan que al aprender cómo funciona un microondas... y eso me hace sentir bien. Porque informarme de cómo el mundo se está fragmentando es más importante que una asignatura.
Escrito sobre el 16 de febrero...
Resultado de la experiencia: un 7 en Tecnología y bioquímica de los alimentos.
O tengo mucha suerte siempre, o mi filosofía no va del todo mal...
Pd: propósito a cumplir de aquí en adelante, leer más poesía y más Bukowski como hacía cuando tenía 16 años... (si va a ser verdad que la universidad te come el cerebro, y no deja espacio para más...)
Mirando los fotologs antiguos... me he dado cuenta de que me guste o no ahora mismo lo que escribía, me reflejan totalmente en esas estapas de mi vida. Y me ha dado pena que haya perdido eso. No sé si habré cambiado/madurado de forma que ya no necesito escribir cada papel que piso, pero me gustaría volver a retomar esa costumbre. Y lo voy a intentar.
viernes, enero 4
miércoles, noviembre 28
Sentirte como una auténtica extraña en tu piso, tan diferente al resto de tus compañeras... No entender sus formas de pensar ni de evadirse. Es como estar al margen de esta sociedad. Porque la verdad no puede entretenerme con un programa de mierda que se queda con la peña, de TELECINCO, donde intentan hacerme empatizar con personas que ni conozco, ni tienen el mínimo interés para mí. ¿Por qué gustan tanto programas de cantantes donde las personas a seguir son Bisbal o Melendi? Modo antisocial encendido y sin vistas de reprogramación.
lunes, noviembre 26
viernes, noviembre 16
Se nota que estás en casa...
Cuando nada más despertarte te encuentras tumbada en la cama con un gato sobre el pecho y otra a tus pies. Mis mini-princesas y mini-príncipes.
Cosas (mías) que me gustan
martes, noviembre 13
El artículo perfecto.
Ayer emigró mi hija
Esta vez no voy a hablar de ciencia ni políticas de I+D; lo retomaré en el próximo post. Esta vez voy a hablar de lo que ocurre en mi casa, y que refleja lo que con toda seguridad está ocurriendo en muchos otros hogares, porque en el día de hoy la verdad es que no puedo pensar en otra cosa.
Ayer me despedí de mi hija. Emigra en busca de un futuro que no ha podido encontrar en su país y que la sociedad, o sus padres, no le ha sabido dar.
Es extraordinariamente frustrante para un padre ver marchar a sus hijos, pero mantenerlos a costa nuestra no es opción porque supondría llevarles a una situación en la que quedarán atrapados sin futuro.
Vivir en el extranjero ni es nuevo para ella ni le intimida, porque en los últimos 5 años ha vivido y trabajado en Canadá, Francia e Inglaterra, pero entonces se trataba de mejorar sus cualificaciones profesionales.
Ahora se trata de rebelarse contra quienes se refieren a su generación como la generación perdida. Marchar le ha costado quedarse sin pareja, por lo que el llanto, apagado, que oía por la noche desde mi cama, se me hacía aún más amargo.
Como muchos jóvenes de su edad, mi hija ha completado su formación profesional con el paso cambiado. En la primavera regresó a España con la intención de buscar un empleo en España, en lo que fuese pero a poder ser "de lo suyo". Consiguió algunas entrevistas de trabajo, pero las condiciones siempre eran abusivas: salario de becario, 400 € al mes, para una persona con una licenciatura, un master, que domina cuatro idiomas y con experiencia laboral en el extranjero. Estos sueldos no le darían ni para comer ni para alquilar una habitación en las ciudades donde le ofertaban estos empleos. Tendría que tener una ayuda de sus padres, a lo que, por supuesto, estamos dispuestos. Pero ella no quiere seguir dependiendo de nosotros, con una ayuda que, de hecho, estaría subsidiando a los empresarios que abusan de nuestros jóvenes.
Este verano han pasado por casa, para despedirse, muchos amigos suyos. Sus conversaciones siempre giraban en torno a lo mismo: la depresión de la crisis, los despidos o el miedo a ser despedido, los abusos de los empresarios que, aprovechándose de la crisis imponen condiciones leoninas, despidiendo a buena parte de la plantilla para que los "supervivientes" hagan el trabajo del resto, intimidados por la amenaza de ir a la calle. Me pareció que se sienten culpables y quizá -como a todos- algo de culpa les corresponde, pero no el peso excesivo que estamos cargando sobre ellos.
En Mallorca, donde vivo, ha sido un año espectacular de turismo, con cifras récord de viajeros e ingresos. Un amigo que tiene un restaurante me dice que este verano ha hecho un 15 % más de caja. Sin embargo, muchas empresas del sector han despedido a buena parte de sus plantillas, de nuevo forzando al resto a asumir las tareas de los despedidos, aprovechándose del miedo a perder el empleo para aumentar sus márgenes de beneficios. ¿Es esto lo que ha conseguido la reforma laboral?.
La mayor parte de sus amigos también emigraban, unos a Alemania -sin saber alemán pero cargados de ilusión y desparpajo; otros a Uruguay, para poder desenvolverse en español, otros a Canadá, Australia, Inglaterra, Noruega... Estoy seguro de que muchos se han ido en condiciones mucho más difíciles que mi hija o sus amigos, o que incluso, queriendo hacerlo, no se hayan podido ir porque tengan dependientes a su cargo a quienes no puedan abandonar.
La emigración no es nueva en nuestro país, pero pensábamos haberla dejado atrás en el siglo XX y haberla cambiado por la movilidad internacional. Pensábamos que nuestros jóvenes se formaban y maduraban en un país moderno, avanzado, miembro destacado de la Unión Europea, con euros en su bolsillo, y pujando por entran en el G8 ante el asombro del mundo. Todo eso era una ilusión, un escenario de cartón piedra.
Como padre me siento inmensamente frustrado y fracasado. Los padres siempre anhelamos que nuestros hijos conozcan una vida mejor que la que nosotros tuvimos, y así ha sido al menos desde que la Guerra Civil nos hizo tocar fondo. Ochenta años después estamos cayendo en barrena en una involución económica y política que, ya lo escribía hace un año, amenazaba con arrastrarnos por el túnel del tiempo hacia la España de mi infancia en los años 1960, a la que ya estamos llegando en muchas cosas.
También me siento frustrado como formador de jóvenes científicos, aunque estos, estoy convencido, tienen un mejor futuro, porque el largo período de formación de investigadores, que se completa al final de treintena, supone que estos jóvenes, de la misma edad que mi hija, a quienes dirijo tesis de doctorado y master, seguirán progresando como científicos para -espero- completar esa formación cuando nuestro país haya salido del hondo agujero en que se encuentra. Sin embargo, para ellos no será fácil, y también habrán de ser duros y resistentes para salir adelante.
Pero no se trata de compartir mis sentimientos como padre ni como formador de jóvenes investigadores, sino de mis sentimientos como ciudadano español. ¿Qué futuro espera a una sociedad en la que sus jóvenes solo tienen la opción de desaparecer o amoldarse a condiciones laborales las más de las veces abusivas y requiriendo del subsidio de sus padres?
Los medios de comunicación les llaman, y me repugna que lo hagan, la generación perdida. Pero ¿acaso no somos nosotros -los de mi generación, nacidos entre 1950 y 1970- los del gran batacazo? Una generación de irresponsables: los unos por lanzarse a la fiebre del oro pensando que se vendían duros a peseta, los otros, entre los que me cuento, por mirar para otro lado. Con un sistema político degradado basado en partidos clientelistas que se alimentaban, y todos lo sabemos, de la burbuja inmobiliaria y los pelotazos urbanísticos. El objetivo de la recaudación de impuestos para contar con abundantes presupuestos para colocar a los del partido en empresas públicas municipales y consejos de dirección y cajas de ahorro con sueldos públicos; financiación ilegal de partidos y dinerito para el bolsillo de los más descarados (basta ver las portadas de los diarios). Muchos declaran ahora, pobrecitos, que las pasan "canutas" con sus sueldos públicos... y es así porque ya no reciben los "extras" que a tanto oportunista trajo a la política. Basta recordar aquellas palabras, en una grabación de un político que llegó, a pesar de ellas, a ser presidente autónomico y ministro del Gobierno, diciendo que "yo estoy en política para forrarme" (busquen esta cita en Google y sabrán de quien se trata). También recuerdo otra grabación donde un empresario corrompía a un político municipal prometiendo algo así como (no recuerdo la frase exacta), que "te voy a asegurar el futuro a tí y a diez generaciones de los tuyos". Repugnante, pero todos lo sabíamos, todos oíamos estas palabras en los medios de comunicación.
Al menos la justicia está, pacientemente, haciendo aflorar esos delitos, aunque lo que salga a la luz no sea más que la punta del iceberg. Espero que también les llegue el turno a los colaboradores necesarios: los banqueros, que en vez de tener que dar cuentas de su actuación se deben estar riendo a carcajadas tras la publicación de los nuevos presupuestos del Estado en los que pagamos el rescate a los bancos a costa de nuestra salud y educación. Con ayuda de los políticos, que libraron a los banqueros de toda regulación efectiva.
Nadie pide perdón a nuestros jóvenes. Yo lo quiero hacer desde aquí, por la responsabilidad, quiero creer que poca, que me toca.
Acostumbrados a comulgar con rueda de molino, ya no nos da escalofríos saber que la cifra de desempleo entre nuestros jóvenes supera el 50 % (sin contar, claro está, con los que ya se han ido, que son multitud). Mientras la Roja siga metiendo goles y Cristiano esté alegre seguiremos embotados y aceptando con resignación estos males que se nos han echado encima, sin que nadie asuma responsabilidades y nadie pida perdón.
Hay quien se felicita, estúpidamente, de que muchos seguimos en silencio, pero algo está cambiando. Ya no nos vale más de lo mismo, ya no nos aplacan con mentiras calculadas, engaños burdos, eufemismos y la cantinela de que lo que nos pasa es que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y nos merecemos lo que pasa.
Deberíamos hacer todos un esfuerzo gigantesco para asegurar un futuro a nuestra juventud, porque ese futuro es también el nuestro. Una sociedad cada vez más envejecida que tendrá un porcentaje de jubilados enorme que solo se podrá sostener con una población laboral dinámica y productiva, la misma que estamos enviando al extranjero o arrinconando en los hogares paternos. No veo otra solución al arranque necesario de la creación de empleo en España que un nuevo movimiento de cooperativas para la innovación, que debieran priorizar las iniciativas de nuestros jóvenes, que tienen estupendas ideas, y apoyarlas con recursos públicos; invertir en nuestros jóvenes es hacerlo en nuestro futuro.
Pero quienes deben utilizar nuestro esfuerzo, que son nuestros impuestos, para fomentar políticas de empleo para jóvenes están de nuevo distraídos en cálculos de sus miserables ventajas políticas. Nuestras instituciones políticas siguen siendo lo de siempre: en una expresión inglesa, el mismo circo con distintos payasos. Nada ha cambiado, pero es imprescindible que lo haga.
Nos hemos dado el gran batacazo, pero pongámonos en pie, sacudámonos el polvo y pongámonos a caminar, aunque para ello tengamos que librarnos del enorme peso de la incompetencia política que en buena medida nos ha traído a donde estamos.
Deseo que mi hija y todos los que como ella se han ido a la emigración, sean felices y puedan en un futuro cercano regresar a su país para contribuir, con su capacidad, a nuestro futuro.
Me gustaría cerrar este texto recitando a mi hija, y a todos los jóvenes de su generación que, como ella han emigrado, el poema de José Agustín Goytosolo, Palabras para Julia; pero es mejor que lo escuchen cantado por Paco Ibáñez en su concierto en el Olympia de París.
Ayer emigró mi hija
Esta vez no voy a hablar de ciencia ni políticas de I+D; lo retomaré en el próximo post. Esta vez voy a hablar de lo que ocurre en mi casa, y que refleja lo que con toda seguridad está ocurriendo en muchos otros hogares, porque en el día de hoy la verdad es que no puedo pensar en otra cosa.
Ayer me despedí de mi hija. Emigra en busca de un futuro que no ha podido encontrar en su país y que la sociedad, o sus padres, no le ha sabido dar.
Es extraordinariamente frustrante para un padre ver marchar a sus hijos, pero mantenerlos a costa nuestra no es opción porque supondría llevarles a una situación en la que quedarán atrapados sin futuro.
Vivir en el extranjero ni es nuevo para ella ni le intimida, porque en los últimos 5 años ha vivido y trabajado en Canadá, Francia e Inglaterra, pero entonces se trataba de mejorar sus cualificaciones profesionales.
Ahora se trata de rebelarse contra quienes se refieren a su generación como la generación perdida. Marchar le ha costado quedarse sin pareja, por lo que el llanto, apagado, que oía por la noche desde mi cama, se me hacía aún más amargo.
Como muchos jóvenes de su edad, mi hija ha completado su formación profesional con el paso cambiado. En la primavera regresó a España con la intención de buscar un empleo en España, en lo que fuese pero a poder ser "de lo suyo". Consiguió algunas entrevistas de trabajo, pero las condiciones siempre eran abusivas: salario de becario, 400 € al mes, para una persona con una licenciatura, un master, que domina cuatro idiomas y con experiencia laboral en el extranjero. Estos sueldos no le darían ni para comer ni para alquilar una habitación en las ciudades donde le ofertaban estos empleos. Tendría que tener una ayuda de sus padres, a lo que, por supuesto, estamos dispuestos. Pero ella no quiere seguir dependiendo de nosotros, con una ayuda que, de hecho, estaría subsidiando a los empresarios que abusan de nuestros jóvenes.
Este verano han pasado por casa, para despedirse, muchos amigos suyos. Sus conversaciones siempre giraban en torno a lo mismo: la depresión de la crisis, los despidos o el miedo a ser despedido, los abusos de los empresarios que, aprovechándose de la crisis imponen condiciones leoninas, despidiendo a buena parte de la plantilla para que los "supervivientes" hagan el trabajo del resto, intimidados por la amenaza de ir a la calle. Me pareció que se sienten culpables y quizá -como a todos- algo de culpa les corresponde, pero no el peso excesivo que estamos cargando sobre ellos.
En Mallorca, donde vivo, ha sido un año espectacular de turismo, con cifras récord de viajeros e ingresos. Un amigo que tiene un restaurante me dice que este verano ha hecho un 15 % más de caja. Sin embargo, muchas empresas del sector han despedido a buena parte de sus plantillas, de nuevo forzando al resto a asumir las tareas de los despedidos, aprovechándose del miedo a perder el empleo para aumentar sus márgenes de beneficios. ¿Es esto lo que ha conseguido la reforma laboral?.
La mayor parte de sus amigos también emigraban, unos a Alemania -sin saber alemán pero cargados de ilusión y desparpajo; otros a Uruguay, para poder desenvolverse en español, otros a Canadá, Australia, Inglaterra, Noruega... Estoy seguro de que muchos se han ido en condiciones mucho más difíciles que mi hija o sus amigos, o que incluso, queriendo hacerlo, no se hayan podido ir porque tengan dependientes a su cargo a quienes no puedan abandonar.
La emigración no es nueva en nuestro país, pero pensábamos haberla dejado atrás en el siglo XX y haberla cambiado por la movilidad internacional. Pensábamos que nuestros jóvenes se formaban y maduraban en un país moderno, avanzado, miembro destacado de la Unión Europea, con euros en su bolsillo, y pujando por entran en el G8 ante el asombro del mundo. Todo eso era una ilusión, un escenario de cartón piedra.
Como padre me siento inmensamente frustrado y fracasado. Los padres siempre anhelamos que nuestros hijos conozcan una vida mejor que la que nosotros tuvimos, y así ha sido al menos desde que la Guerra Civil nos hizo tocar fondo. Ochenta años después estamos cayendo en barrena en una involución económica y política que, ya lo escribía hace un año, amenazaba con arrastrarnos por el túnel del tiempo hacia la España de mi infancia en los años 1960, a la que ya estamos llegando en muchas cosas.
También me siento frustrado como formador de jóvenes científicos, aunque estos, estoy convencido, tienen un mejor futuro, porque el largo período de formación de investigadores, que se completa al final de treintena, supone que estos jóvenes, de la misma edad que mi hija, a quienes dirijo tesis de doctorado y master, seguirán progresando como científicos para -espero- completar esa formación cuando nuestro país haya salido del hondo agujero en que se encuentra. Sin embargo, para ellos no será fácil, y también habrán de ser duros y resistentes para salir adelante.
Pero no se trata de compartir mis sentimientos como padre ni como formador de jóvenes investigadores, sino de mis sentimientos como ciudadano español. ¿Qué futuro espera a una sociedad en la que sus jóvenes solo tienen la opción de desaparecer o amoldarse a condiciones laborales las más de las veces abusivas y requiriendo del subsidio de sus padres?
Los medios de comunicación les llaman, y me repugna que lo hagan, la generación perdida. Pero ¿acaso no somos nosotros -los de mi generación, nacidos entre 1950 y 1970- los del gran batacazo? Una generación de irresponsables: los unos por lanzarse a la fiebre del oro pensando que se vendían duros a peseta, los otros, entre los que me cuento, por mirar para otro lado. Con un sistema político degradado basado en partidos clientelistas que se alimentaban, y todos lo sabemos, de la burbuja inmobiliaria y los pelotazos urbanísticos. El objetivo de la recaudación de impuestos para contar con abundantes presupuestos para colocar a los del partido en empresas públicas municipales y consejos de dirección y cajas de ahorro con sueldos públicos; financiación ilegal de partidos y dinerito para el bolsillo de los más descarados (basta ver las portadas de los diarios). Muchos declaran ahora, pobrecitos, que las pasan "canutas" con sus sueldos públicos... y es así porque ya no reciben los "extras" que a tanto oportunista trajo a la política. Basta recordar aquellas palabras, en una grabación de un político que llegó, a pesar de ellas, a ser presidente autónomico y ministro del Gobierno, diciendo que "yo estoy en política para forrarme" (busquen esta cita en Google y sabrán de quien se trata). También recuerdo otra grabación donde un empresario corrompía a un político municipal prometiendo algo así como (no recuerdo la frase exacta), que "te voy a asegurar el futuro a tí y a diez generaciones de los tuyos". Repugnante, pero todos lo sabíamos, todos oíamos estas palabras en los medios de comunicación.
Al menos la justicia está, pacientemente, haciendo aflorar esos delitos, aunque lo que salga a la luz no sea más que la punta del iceberg. Espero que también les llegue el turno a los colaboradores necesarios: los banqueros, que en vez de tener que dar cuentas de su actuación se deben estar riendo a carcajadas tras la publicación de los nuevos presupuestos del Estado en los que pagamos el rescate a los bancos a costa de nuestra salud y educación. Con ayuda de los políticos, que libraron a los banqueros de toda regulación efectiva.
Nadie pide perdón a nuestros jóvenes. Yo lo quiero hacer desde aquí, por la responsabilidad, quiero creer que poca, que me toca.
Acostumbrados a comulgar con rueda de molino, ya no nos da escalofríos saber que la cifra de desempleo entre nuestros jóvenes supera el 50 % (sin contar, claro está, con los que ya se han ido, que son multitud). Mientras la Roja siga metiendo goles y Cristiano esté alegre seguiremos embotados y aceptando con resignación estos males que se nos han echado encima, sin que nadie asuma responsabilidades y nadie pida perdón.
Hay quien se felicita, estúpidamente, de que muchos seguimos en silencio, pero algo está cambiando. Ya no nos vale más de lo mismo, ya no nos aplacan con mentiras calculadas, engaños burdos, eufemismos y la cantinela de que lo que nos pasa es que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y nos merecemos lo que pasa.
Deberíamos hacer todos un esfuerzo gigantesco para asegurar un futuro a nuestra juventud, porque ese futuro es también el nuestro. Una sociedad cada vez más envejecida que tendrá un porcentaje de jubilados enorme que solo se podrá sostener con una población laboral dinámica y productiva, la misma que estamos enviando al extranjero o arrinconando en los hogares paternos. No veo otra solución al arranque necesario de la creación de empleo en España que un nuevo movimiento de cooperativas para la innovación, que debieran priorizar las iniciativas de nuestros jóvenes, que tienen estupendas ideas, y apoyarlas con recursos públicos; invertir en nuestros jóvenes es hacerlo en nuestro futuro.
Pero quienes deben utilizar nuestro esfuerzo, que son nuestros impuestos, para fomentar políticas de empleo para jóvenes están de nuevo distraídos en cálculos de sus miserables ventajas políticas. Nuestras instituciones políticas siguen siendo lo de siempre: en una expresión inglesa, el mismo circo con distintos payasos. Nada ha cambiado, pero es imprescindible que lo haga.
Nos hemos dado el gran batacazo, pero pongámonos en pie, sacudámonos el polvo y pongámonos a caminar, aunque para ello tengamos que librarnos del enorme peso de la incompetencia política que en buena medida nos ha traído a donde estamos.
Deseo que mi hija y todos los que como ella se han ido a la emigración, sean felices y puedan en un futuro cercano regresar a su país para contribuir, con su capacidad, a nuestro futuro.
Me gustaría cerrar este texto recitando a mi hija, y a todos los jóvenes de su generación que, como ella han emigrado, el poema de José Agustín Goytosolo, Palabras para Julia; pero es mejor que lo escuchen cantado por Paco Ibáñez en su concierto en el Olympia de París.
viernes, octubre 19
jueves, octubre 18
Que tenemos un mundo nuevo que construir
Pasar una tarde en la cama escuchando a Quique González esperando la lluvia. Sin saberlo, te derrumbas. Echas de menos a tu gatito. El humo te envuelve y las espirales psicodélicas te recuerdan al Gran Cañón. Ya ni sé escribir, pero pienso qué sería mejor, tener olfato o sabor. Olfato. ¿Comería los mismos dulces si no supiera? Recuerdos de mi primera vez en Chaouen. Recuerdos de escuchar una canción contigo que a la larga se convirtió en tu recuerdo. Pienso en las canciones que me recuerdan a ti. Vodka y caramelos, Se nos iba la vida, I wish you were here, Al amanecer, Hardcore_es... Te echo de menos. Flotas en una nube sintética. Y te sientes en equilibrio en el universo. Qué tópico. Como la tapioca.
.que no hay amor que sea amor si no es con lunas
.que no hay amor que sea amor si no es con lunas
.que estoy dispuesta a morir entre tus brazos
.las mañanas tan cansadas follando tanto
miércoles, octubre 17
Un día cualquiera en Córdoba...
07.30 a.m Me despierto, me visto, desayuno pan de semillas con mermelada de plátano, ambos artesanos, y rumbo a Rabanales.
08.30 a.m Práctica de APS de corazón. Pericarditis varias, fibrosis, hiperemias y demás.
09.30 a.m A correr para llegar a tiempo a la práctica de Propedeútica. Exploración general del aparato digestivo, con nuestros queridos Beagles. Palpación de la boca, faringe, esófago, asas intestinales, rectal (siiii, le metí el dedillo) y ecografía abdominal. Todo muy guay.
11.30 a.m Clase de ecografías. Muermaaaaaaazo.
12.30 p.m Clase de APS con reencuentro con la Barbie. Todo muy entretenido y claro. Aprendí algo.
13.30 p.m Clase de Producción, nutrición de vacuno lechero y demás mierdas. La puntilla para rematar una dura mañana.
15.00 p.m Llegada al piso, comer crema de calabacín y quesitos con una patata con queso. Todo riquísimo.
16.30 p.m Ida al mercadona para aprovisionarnos de necesidades varias (sangría, energys, sundies...).
17.00 p.m Beber, fumar, jugar a las cartas... chorradas varias y Alicia cantando y bailando cieguísima. Sofi y yo descojonadas. Ana duerme.
18.15 p.m Ir a don folio a hacer algunas fotocopias, de nuevo a mercadona para comprar harina y levadura.
19.00 p.m Hacer este pan de molde y esperar los correspondientes levados.
20.00 p.m Recoger la cocina y limpiarla, doblar toooooda la ropa de mi cuarto, ordenarlo, sacudir mi maravilloso pijama del hospital, lleno de pelito de perritas...
21.30 p.m Sacar el pan del horno, está tan blandiiiiiito que me quiero moriiiiir :D Ducharme.
22.35 p.m Estar en el salón viendo una mierda de programa con estas cutres xD tener en mente irme a ver sons y walking dead previamente.
08.30 a.m Práctica de APS de corazón. Pericarditis varias, fibrosis, hiperemias y demás.
09.30 a.m A correr para llegar a tiempo a la práctica de Propedeútica. Exploración general del aparato digestivo, con nuestros queridos Beagles. Palpación de la boca, faringe, esófago, asas intestinales, rectal (siiii, le metí el dedillo) y ecografía abdominal. Todo muy guay.
11.30 a.m Clase de ecografías. Muermaaaaaaazo.
12.30 p.m Clase de APS con reencuentro con la Barbie. Todo muy entretenido y claro. Aprendí algo.
13.30 p.m Clase de Producción, nutrición de vacuno lechero y demás mierdas. La puntilla para rematar una dura mañana.
15.00 p.m Llegada al piso, comer crema de calabacín y quesitos con una patata con queso. Todo riquísimo.
16.30 p.m Ida al mercadona para aprovisionarnos de necesidades varias (sangría, energys, sundies...).
17.00 p.m Beber, fumar, jugar a las cartas... chorradas varias y Alicia cantando y bailando cieguísima. Sofi y yo descojonadas. Ana duerme.
18.15 p.m Ir a don folio a hacer algunas fotocopias, de nuevo a mercadona para comprar harina y levadura.
19.00 p.m Hacer este pan de molde y esperar los correspondientes levados.
20.00 p.m Recoger la cocina y limpiarla, doblar toooooda la ropa de mi cuarto, ordenarlo, sacudir mi maravilloso pijama del hospital, lleno de pelito de perritas...
21.30 p.m Sacar el pan del horno, está tan blandiiiiiito que me quiero moriiiiir :D Ducharme.
22.35 p.m Estar en el salón viendo una mierda de programa con estas cutres xD tener en mente irme a ver sons y walking dead previamente.
Cara del final del día:
miércoles, octubre 10
Bienvenue
Que me vale cualquier jeringuilla para inyectarme tu risa...
Ya soy un 40% veterinaria (aprobé la maldita Patología!). Y volvermos a la carga con esto...
martes, julio 24
21 de Julio de 2012
Llegamos al Pavilhão Atlântico sobre las 7. Cambiamos
las entradas y nos buscamos algo para comer y beber antes del concierto.
Entramos al recinto. Vimos el merchandising y la clavada del poster super guapo
de blink. A los pocos minutos empieza The All-American Rejects (basura
puuuura).
Sólo tuvimos
que esperar 40 minutitos y se fueron a su casita. El cantante era un poco
mongolo y la música un poco gay xD pero ahora empieza lo bueno...
Empiezan blink 182 con Feeling this. Este fue el set list entero:
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- Encore:
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(Travis Barker song, Travis … more)
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blink al completo y en el comienzo del concierto!
Mark Hoppus (L) (L)(L)
Tom DeLonge
Travis BarkerI miss you!Travis Barker Show!!! Los solos que se marcó y todo lo demás, lo hacen uno de los mejores baterías del mundo.
Y a la vuelta palmeritas del continente y al hotel a descansar con nuestra super bola luminiscente!
BOA NOITE!
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